28 de enero de 2026

La magia de correr


 (*)

Por Hugo Jara Goldenberg

                                                                                             

Para muchas personas el “correr”, “trotar” o “running” es solo un ejercicio más: algo cansador, repetitivo, incluso aburrido, o tal vez un hábito asociado a razones estéticas de quienes esperan bajar de peso. Sin embargo, se trata de una de las actividades físicas más completas y beneficiosas, no solo en el plano fisiológico, sino también sicológico.

Al correr, se desencadenan en el organismo una serie de procesos fisiológicos y neuroquímicos que provocan en el deportista no solo un fortalecimiento corporal, sino también una sensación de bienestar emocional.


La tormenta neuroquímica perfecta

Cuando, después del calentamiento previo, se inicia la carrera, de inmediato aparece una sensación de cansancio y malestar. El cuerpo comienza a enviar señales demandando más energía y oxígeno, lo que incrementa la frecuencia cardíaca y respiratoria y, en consecuencia, el flujo sanguíneo. Esta sensación inicial de agotamiento puede resultar tan desagradable que muchas personas deciden abandonar el ejercicio, con la conocida frase "esto no es para mí".

No obstante, quienes perseveran obtienen su recompensa. Pasados aproximadamente diez minutos desde el inicio de la carrera, el cerebro comienza a liberar Dopamina, un neurotransmisor asociado con la motivación y la sensación de logro, que ayuda a sobrellevar ese cansancio intenso que se apodera del cuerpo.

Posteriormente, entre cinco y diez minutos más tarde, se inicia la liberación de Endorfinas, analgésicos naturales que reducen o eliminan la percepción del dolor. En este momento el corredor deja de sentir ese desagradable malestar inicial, y muchos deportistas reconocen a este hito de la carrera como “el segundo aire”. La incomodidad inicial se atenúa y surge una sensación de control, de fluidez y de ligereza.

Pero la liberación de neurotransmisores no ha terminado, A continuación, pasados unos minutos, se libera la Anandamida (endocannabinoide), sustancia que induce en el corredor un estado de calma, claridad mental y una sensación de plenitud y armonía muy difícil de describir.

Así, al cabo de aproximadamente veinticinco minutos, culmina esta auténtica tormenta neuroquímica, y el corredor alcanza un estado de conexión profunda consigo mismo, conocida como “Runners’High”, “Nirvana del corredor” o “Euforia del corredor”. Algunos viven este estado como una forma de meditación en movimiento, otros lo describen como una conversación silenciosa entre el cuerpo, la mente y las emociones.

Wikipedia define el “Runners’High” como:Es un estado de bienestar, felicidad y euforia que se produce durante o después de un ejercicio aeróbico intenso y prolongado, caracterizado por menos dolor y ansiedad, y una sensación de ligereza y placer, gracias a la liberación de endocannabinoides y endorfinas que actúan como analgésicos naturales y mejoran el estado de ánimo. Para alcanzarlo, se necesita ejercicio constante, de alta intensidad (80-90% FC máx) y de al menos 40-60 minutos, encontrando un equilibrio entre esfuerzo y relajación”.


Beneficios prolongados del Runners’High

Es importante señalar que el estado de bienestar profundo que se alcanza al correr no se circunscribe solo al momento del ejercicio, sino que se prolonga en el tiempo. Y esto se explica porque está científicamente demostrado que la práctica continua del running fortalece circuitos cerebrales relacionados con el control emocional, la resiliencia, la gestión del estrés y la motivación.

Además, correr estimula la liberación de BDNF (Brain Derived Neurotrophic Factor), una proteína que contribuye a la salud neuronal, promoviendo su crecimiento, supervivencia y la creación de nuevas sinapsis. Este proceso mejora significativamente la capacidad de aprendizaje y la memoria del deportista.

Desde el punto de vista corporal, el correr favorece la salud cardiovascular, mejora la capacidad respiratoria, fortalece los sistemas óseo y muscular, y además regula procesos metabólicos asociados a la sensibilidad a la insulina y la gestión de las grasas.

En síntesis, el correr no solo fortalece de manera permanente el corazón y los músculos, sino que también mejora la actividad y actitud mental del deportista.

Cuando se alcanza el “Runnes’High” se genera en el corredor una sensación de armonía, paz y plenitud tan intensa, que yo lo defino como un “golpe vitamínico” para el alma.

Sin embargo, es necesario señalar que esta experiencia no es un estado mental sobrenatural ni místico, es solo un fenómeno estrictamente fisiológico, resultado de la química silenciosa de los neurotransmisores y de la mayor oxigenación del cerebro.


¿Son estos beneficios exclusivos del running?

Muchos se preguntarán si todos estos beneficios son exclusivos del correr, o si se extienden a otros deportes. En realidad, los beneficios físicos y mentales de realizar actividad física son siempre beneficiosos, cualquiera que sea el deporte que se practique.

Pero, lo que distingue al running, es que permite disfrutar en solitario el estado mental del “Runners'High”. En la mayoría de los otros deportes, que se desarrollan en equipo o son de naturaleza competitiva, el deportista no tiene espacio para ocuparse de sus pensamientos. Toda su atención debe estar puesta en el trabajo en equipo, en cumplir las reglas del juego, seguir la estrategia del partido, o anotar goles o puntos.

Sin embargo, para experimentar plenamente el “Runners’High” no basta sólo con correr, el deportista debe buscar condiciones adecuadas: lugares tranquilos como parques, recintos deportivos o zonas rurales. Correr en entornos urbanos congestionados exige una atención constante al tráfico, peatones, ciclistas y semáforos, lo que dificulta la inmersión en los propios pensamientos.


Riesgos, precauciones y progresión.

Al conocer todos los beneficios que se obtienen al correr, muchas personas se pueden entusiasmar en practicar este deporte. Sin embargo, hay que tener en cuenta los riesgos y peligros para la salud que puede acarrear el comenzar a correr sin estar debidamente entrenado, y sin respetar la progresión necesaria. Si no se toman los resguardos adecuados, se pueden producir lesiones de tipo muscular-esquelético, y también surge el riesgo de problemas cardiovasculares.

Por ello, se recomienda que quienes deseen comenzar a correr se sometan previamente a un chequeo médico y respeten un plan de entrenamiento progresivo, responsable y personalizado.


Experiencia Personal

Aunque los beneficios del running están ampliamente respaldados por la ciencia médica, solo quienes lo practican de manera regular pueden dar fe de su verdadero alcance.

En mi caso, tras casi toda una vida disfrutando de este ejercicio, el “Runners’High” me ha ayudado no solo a mantener una buena salud física y mental, sino también a desempeñar mejor tareas cotidianas, como estudiar y resolver problemas de diversa naturaleza

Durante mis años universitarios, en las múltiples capacitaciones de mi vida profesional, e incluso durante el curso de piloto de avión, realizaba los repasos finales de cada materia mientras corría. En el estado de “Runners’High”, la mente parece separarse del cuerpo y entra en un nivel de claridad extraordinario, en el que los contenidos se ordenan y se vuelven sorprendentemente accesibles.

Mientras las piernas sostienen el ritmo de la carrera, la mente se libera y encuentra un espacio para pensar, estudiar, crear, decidir, planificar, meditar, o simplemente para evocar recuerdos, o echar a volar la imaginación sobre acontecimientos futuros.


El running como sostén en momentos críticos

El correr también fue un pilar fundamental en una situación dramática vivida por mi familia. Nuestra madre padeció durante más de diez años la enfermedad de Alzheimer. La cuidamos en casa, y en los últimos años estuvo postrada y ya sin conciencia.

Quienes no han vivido esta enfermedad en carne propia, difícilmente pueden comprender, ni siquiera imaginar, el profundo impacto emocional, físico y sicológico que produce en los cuidadores directos, y en todo el núcleo familiar.

En sus últimos años de vida, junto con mi hermano Eduardo - también corredor – asumimos su cuidado en jornadas de 24 horas, de lunes a domingo, ocupándonos de todos los aspectos de su vida diaria, desde la alimentación y medicación, hasta el aseo e higiene personal.

El personal médico que la visitaba regularmente nos advertía de los altos riegos que corríamos como cuidadores, principalmente en el plano emocional e incluso psiquiátrico. Sin embargo, logramos sobrellevar esta experiencia límite, y estoy convencido que el running fue un factor que nos ayudó.  La sensación profunda de bienestar mental que genera esta práctica deportiva nos permitió resistir el desgaste físico y la devastación emocional que esta cruel enfermedad produce en los cuidadores.

 

Reflexiones finales

Como conclusión puedo afirmar, por experiencia propia, que el running es algo más que un ejercicio físico: es una herramienta de bienestar integral, que ayuda a mejorar la salud, fortalecer la mente, liberar el estrés y encontrar equilibrio emocional.

Para muchos, correr se convierte en un hábito; para otros es una pasión; y para algunos es una forma de bienestar y resiliencia. Pero para todos, es un espacio de introspección, un sostén emocional y una vía privilegiada para armonizar cuerpo, mente y experiencia vital.



(*) Fotografía en donde aparezco en un running semanal de domingo (10 k), junto a mis compañeros caninos "Negrita" y "Cónan".


1 comentario:

hernán dijo...

Estimado Hugo, excelente documento de esta actividad que cuenta con muchos cultores, en mi adolescencia fui corredor de 800 metros planos, y en mi etapa universitaria, aquí en Concepción lo era todo los día y describes muy bien todos los beneficios y luchas que significa esta actividad en solitario, donde cada día uno debe vencerse así mismo. Solo destacar que todos estos beneficios no serían obtener si no fuera por la maravilla de como está hecho el cuerpo humano, cuyo diseño es perfecto y toda obra creada, sea la que sea, se deba a un Creador, por ello, deseo expresar las Gracias a nuestro Creador, de cómo fuimos hechos, no importa lo que la ciencia describa o no de la biología o fisiología del cuerpo humano, lo que desmiente también la teoría de la Evolución, corremos y somos felices gracias a un Creador que es feliz.