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24 de diciembre de 2013

Saludo navideño


La Navidad es una festividad  especial, en donde afloran los  buenos sentimientos y los mejores deseos para con nuestros semejantes. Aunque su origen es religioso, nadie puede cuestionar que su celebración está más allá de cualquier credo y puede ser vivida a plenitud por toda persona de buen corazón.

Desde siempre en esta época del año han abundado los saludos y buenos deseos, y tradicionalmente la forma de hacerlo era a través de las populares tarjetas navideñas enviadas por correo. Sin embargo, con la irrupción de las tecnologías de comunicación  del mundo moderno, ahora las tarjetas de saludo son virtuales.

Todos recibimos muchas de ellas por correo electrónico u otros medios digitales, pero quiero destacar una que me llegó ayer, de una amiga y colega, la Sra. Dámaris Poblete. A diferencia de la mayoría de los saludos virtuales que hacen referencia a lugares comunes, el de ella refleja de manera muy simple el verdadero espíritu navideño, y que es el centrar esta celebración en la familia.
 
 


Me pareció oportuno hacer extensivo el saludo de Dámaris, su esposo e hijos - de profundo sentimiento cristiano -, a todos quienes leen este Blog.


 

1 de noviembre de 2013

A 99 años de la Batalla Naval de Coronel


Durante el siglo pasado se desarrollaron dos grandes guerras que involucraron a tal cantidad de naciones, que han sido bautizadas  como la Primera y Segunda Guerras Mundiales. Chile, debido a su lejanía de los grandes centros políticos y económicos de entonces no participó directamente en esos conflictos, sin embargo, aunque para muchas personas   pueda resultar sorprendente, frente a nuestras costas se desarrolló un dramático enfrentamiento naval entre navíos británicos  y alemanes, el que la historia recuerda como la Batalla de Coronel, librada el 1 de noviembre de 1914, a 40 millas de la costa, en aguas territoriales chilenas, frente a la ciudad de Coronel. 
 Por Hugo Jara Goldenberg


A principios del siglo XX, tanto Alemania como el Reino Unido constituían imperios con amplios dominios en ultramar y para resguardar sus posesiones e intereses disponían de imponentes flotas navales, por lo que al estallar la guerra, y en su condición de enemigos, era inevitable que se enfrentaran.

El Imperio Británico tenía dividida a su Gran Flota en Escuadrones, cada uno con completa capacidad operativa. En particular, el Cuarto Escuadrón de Cruceros, que estaba encargado de proteger las rutas entre Sudamérica y las Islas británicas, operaba desde la Base Naval de las Islas Falklands (Malvinas). Pero a pesar de la importancia estratégica de esta zona, la conformación de esta fuerza naval era considerada de segundo orden, ya que disponía de navíos antiguos y sus tripulantes eran  en su mayoría jóvenes reservistas. Este Escuadrón estaba al mando del Contraalmirante Sir Chistopher George Cradock.

El Imperio Alemán en tanto, también necesitaba proteger sus amplios territorios y para resguardar sus posesiones en el Lejano Oriente, disponía de una importante fuerza de combate que operaba desde la Base Naval de Tsing-Tao (actual Qingdao, en China), comandada por el Vicealmirante Maximiliam Graf Von Spee. Pero, a diferencia del Cuarto Escuadrón de Cruceros británico, la Flota alemana del Lejano Oriente estaba conformada por barcos de primera línea y sus tripulantes eran casi todos marineros de carrera, con amplia experiencia en el servicio naval.


La Gran Guerra

Al comenzar la Gran Guerra el 28 de julio de 1914 (posteriormente fue denominada Primera Guerra Mundial), las potencias involucradas  de inmediato movilizaron a sus fuerzas para la acción.
          El almirantazgo británico dispuso de recursos para bloquear a las naves alemanas. Lo que logró en el Mar del Norte y también en el Mar Mediterráneo, sin embargo la situación fue distinta con la flota alemana apostada en el Este Asiático, de la cual se tenían noticias que indicaban que había abandonado su base y navegaba hacia las costas de América del Sur. Si las naves alemanas no eran neutralizadas, se ponía en riesgo no sólo la navegación en el Pacífico Sur, sino que  la amenaza se proyectaba también sobre la Base Naval de las Falklands, y si ella caía, quedaría también desprotegida la estratégica zona del Atlántico Sur.

Dada esta crítica situación, se le ordenó al Contraalmirante Cradock, impedir el acceso de los alemanes al Océano Atlántico. Para ello la Escuadra Británica debía cruzar el Cabo de Hornos y esperar, frente a las costas chilenas, a la formación germana.

  La Cuarta Escuadra de Cruceros británica estaba compuesta por dos cruceros acorazados (HMS Good Hope y HMS Monmouth), un crucero liviano (HMS Glasgow) y un lento mercante convertido a navío de guerra (HMS Otranto). Posteriormente se les unió un viejo crucero a punto de ser dado de baja (HMS Canopus). Todos los barcos británicos eran antiguos y poseían una obra muerta (estructura sobre la línea de flotación) muy baja, lo cual impedía utilizar las baterías de cubierta en caso de mar gruesa.

El Contralmirante Cradock, consiente de lo limitado de sus fuerzas, y conocedor del poder de la formación alemana, solicitó al alto mando refuerzos, pero la respuesta fue negativa y se le señaló de manera perentoria: “Con lo que tiene es suficiente para detener al enemigo”.

El Vicealmirante Von Spee, en tanto, al iniciarse las hostilidades recibió la orden de abandonar la Base Naval de Tsing-Tao, y dirigirse a Alemania. La ruta más segura era navegar por el Pacífico Sur y cruzar hacia el Océano Atlántico por el Cabo de Hornos. De inmediato la flota germana se adentró en el Océano Pacífico y sobre la marcha se debían incorporar a la formación naval, los Cruceros livianos Dresden y Leipzig, que al momento del inicio de guerra se encontraban comisionados en las costas mexicanas del Atlántico y del Pacífico apoyando a los intereses alemanes, que sufrían los avatares de la Revolución Mexicana.

El punto de encuentro fue la Isla de Pascua. El Dresden bajó por la costa Atlántica, cruzando al Pacífico vía Cabo de Hornos y luego subió al lugar del encuentro, al cual arribó en la madrugada del 12 de octubre de 1914.  El Leipzig, en tanto descendió por la costa del Pacífico y arribó al punto de reunión el 14 de octubre. Las naves recién llegadas llevaron noticias sobre las naves adversarias, en especial el Dresden, que debió navegar en las barbas del enemigo, informó que varios cruceros ingleses ya habían cruzado el Cabo de Hornos y los esperaban para cerrarles el paso.

Asi, la formación alemana quedó conformada por dos Cruceros pesados (S.M.S.Scharnhorst y S.M.S. Gneisenau) y tres cruceros livianos (S.M.S. Leipzig, S.M.S. Nüremberg  y S.M.S. Dresden). Se trataba de naves modernas, fuertemente armadas y con capacidad para navegar y maniobrar con facilidad en cualquier condición de mar.

Ambos comandantes sabían lo que pretendía hacer su rival, y conocían muy bien la correlación de fuerzas. Von Spee y Cradock comprendieron que el encuentro entre sus escuadras era inevitable, lo que no sabían era cuándo y dónde se produciría el enfrentamiento.


Se prepara la Batalla

Durante la tercera semana de octubre, la flota británica estableció su base de operaciones en la bahía Vallenar, ubicada en el archipiélago de los Chonos en la Zona de los Canales del sur de Chile. Los barcos de la flota iban  y venían cumpliendo misiones de patrulla y aprovisionamiento, recalando en diversos puertos chilenos. El día 27 de octubre se ordenó al Crucero ligero Glasgow dirigirse al Puerto de Coronel, para hacer carbón y enviar telegramas.

Al mismo tiempo, los alemanes en su intento por avanzar al Sur sin ser descubiertos establecieron un estricto silencio radial. Sin embargo el Leipzig, desde el día 29 de octubre intentaba insistentemente comunicarse radialmente con algún barco, lo cual fue de inmediato captado por los ingleses, quienes creyeron, al ser el único navío alemán que se escuchaba, que se encontraba aislado de su flota. Posiblemente este fue un ardid ideado por los alemanes. Los germanos también se enteraron, a través de redes de informantes, de que el Glasgow se encontraba solo en Coronel.

Así las cosas, los alemanes pusieron proa al Sur para destruir al Glasgow, esperándolo  a su salida de Coronel. Al mismo tiempo los ingleses tomaron rumbo Norte para atrapar al supuestamente solitario Leipzig.  Ambas flotas navegaron confiadas en que se dirigían  a la caza de un solitario enemigo, por lo que la sorpresa fue completa cuando se encontraron a la cuadra de la Isla Santa María, que queda ubicada a 30 km frente al Puerto de Coronel.

La batalla

El 1 de noviembre de 1914,  los ingleses se reunieron frente al Golfo de Arauco y en formación de abanico se  dirigieron a la cacería de su solitaria presa.  Al mismo tiempo, la formación alemana, encabezada por el Crucero Scharnhorst, de dirigió al Sur navegando en fila, con la costa a la vista, en busca del  Glasgow.

El avistamiento  entre las flotas se produjó a las 17:00 hora local. Al inicio del combate las fuerzas alemanas se encontraban entre la costa y la flota inglesa, por lo que el Contraalmirante Cradock estaba consciente de la ventaja táctica que significaba enfrentar al enemigo con el Sol ligeramente alto a su espalda. Los artilleros alemanes se encandilarían al apuntar sus cañones sobre los barcos enemigos recortados sobre el horizonte iluminado por el Sol.

Sin embargo la maniobra no resultó exitosa debido a la lentitud del Otranto, y al embravecido mar que a esas horas de la tarde, sufría los rigores de los fuertes vientos del Sur que alcanzaban velocidades de cuarenta nudos, y que imposibilitaba operar las baterías de los barcos ingleses. De esta forma, con el paso de los minutos la ventaja táctica que significaba la posición del Sol cambia de bando. Ahora, ya con el astro Rey bajo en el horizonte, son los barcos alemanes los que tienen la ventaja, al camuflarse con la oscuridad de la costa, y observar a los navíos ingleses recortarse inconfundibles sobre el tenuemente iluminado horizonte Oeste.

A las 8:00 pm, el Sol estaba ya en el ocaso, y le siguió un lento crepúsculo vespertino que maximizó las posibilidades de los artilleros alemanes, los cuales cumplieron su tarea y con certeros tiros comenzaron a aniquilar a los dos principales barcos ingleses. Así, Los Cruceros pesados  Good Hope y Monmouth sufrieron importantes daños y fueron perdiendo gradualmente su capacidad de respuesta, pero resistieron.

EL Contraalmirante Cradock a pesar de los daños sufridos, estaba decidido a vender cara su derrota y confió en aguantar y esperar la llegada de la noche, para recibir la ayuda de la Luna que debía asomar, ya en menguante, sobre el horizonte Este, para iluminar al enemigo, y así poder continuar disparando con los escasos medios que le quedaban.

Pero el milagro no se produjo y a las 20:57 una certera andanada explotó en cubierta y provocó la destrucción de la nave insignia  Good Hope, la cual se hundió rápidamente con toda su tripulación, incluido el Contraalmirante Cradock. No hubo sobrevivientes.

Llegada la noche, y con la Luna despareciendo a ratos entre las nubes, la oscuridad era total. Para mala suerte de los ingleses, el maltrecho Monmouth  fue ubicado por el Crucero Nüremberg, el cual por venir cerrando la formación alemana no había tenido la oportunidad de participar directamente en el combate. El Crucero alemán enfrentó al navío británico y lo conminó a rendirse, al no tener respuesta  procedió a dispararle hasta su hundimiento, que se produjo a las 21:55  con la tripulación completa, tampoco hubo sobrevivientes.

Ya entrada la noche el resto de la formación británica logró escapar. Como resultado del combate los ingleses perdieron a dos Cruceros acorazados, y murieron 1654 marineros. Los alemanes solo tuvieron 3 heridos.

Habitantes de los pueblos y ciudades emplazadas en la zona costera del Golfo de Arauco, fueron testigos lejanos del enfrentamiento. El ruido sordo y apagado por la distancia de los cañonazos y el resplandor de los disparos e incendios que iluminaba el horizonte, hizo que muchos subieron a los cerros para intentar observar la tragedia que se consumaba a lo lejos, pero sin saber a ciencia cierta de qué se trataba.

El día después

La noticia del combate se propagó rápidamente y el impacto entre los beligerantes no se hizo esperar. Los vencedores del combate se dirigieron hacia el Puerto de Valparaíso, en donde fueron recibidos triunfalmente por la comunidad alemana residente. Después de un breve descanso,  limitado al tiempo que los protocolos de neutralidad permitían, la flota alemana se hizo a la mar, reanudando su viaje de regreso a la patria.

Los ingleses por su parte, sintieron profundamente  la derrota. De inmediato reorganizaron sus fuerzas y dispusieron de una  Escuadra que esperó a los alemanes en la  entrada al océano atlántico. Así, un poco más de un mes después, el 8 de diciembre de 1914, los ingleses cobraron venganza destruyendo a la formación alemana, en la Batalla de las Falklands.  La Flota alemana fue barrida, pereciendo en combate el  Vicealmirante Maximiliam Graf Von Spee. 

Sólo sobrevivió el Dresden, el cual después de un largo periplo por las costas de nuestro país, fue finalmente acorralado por naves británicas, y hundido por su propia tripulación en la bahía Cumberland, en la Isla de Juan Fernández, el 14 de marzo de 1915.


Homenaje personal

En la época en que mantenía vigente mi licencia de piloto, me correspondía con frecuencia realizar vuelos a las islas Mocha y Santa María. Mi rutina  para volar hacia esos destinos era realizar el cruce a una altitud suficiente para, en el caso de sufrir una falla de motor, poder acercarme  en planeo a la costa más cercana. Eso me obligaba a montar (ascender) hasta una altitud de 6500 pies (aprox. 2000 m) para realizar el cruce con seguridad. Cuando iniciaba el vuelo desde el continente alcanzaba dicha altitud prolongando la montada después del despegue.

Sin embargo, cuando retornaba debía montar en espiral hasta alcanzar la altitud de cruce, y cuando volvía desde la Isla Santa María efectuaba esa maniobra en la zona Oeste de la isla, es decir frente al océano. Elegía ese lugar porque sabía que ahí se había desarrollado la Batalla de Coronel. Mientras ascendía  observaba el majestuoso y, a esa altitud, tranquilo océano, y recordaba con emoción que en el pasado se había desarrollado, en ese mismo lugar, un cruento encuentro naval, y bajos esas aguas de color azul profundo  yacían los restos de dos navíos británicos y las almas de más de 1600 marinos que, en una zona remota del mundo, entregaron la vida por su patria.      
 Monolito que recuerda la Batalla de Coronel en la Plaza de esa ciudad
NOTA: Hay que considerar que en esa época no existía el cambio de horario, por lo cual las horas locales señaladas en este relato corresponden al horario de verano en Chile (GMT -3). Es importante aclarar esto ya que si se consultan otras fuentes, los hechos aparecen con una hora de diferencia por no considerar este cambio horario. El indicar correctamente las horas es relevante porque un elemento clave en el desarrollo del combate fue la posición del Sol, a esas horas, ya cayendo  sobre el horizonte.


Fuentes Bibliográficas

"Tras la estela del Dresden"; María Teresa Parker; Ediciones Tusitala; 1987

"Memorial Batalla de Coronel" (en inglés): http://www.coronel.org.uk/


15 de agosto de 2013

Kuki


   Kuki (diciembre de 1998 – 13 de agosto de 2013)
Por Hugo Jara Goldenberg


La Kuki, una perrita mezcla de pequinés, llegó a nuestra familia a fines de enero de 1999, con poco más de un mes de vida. Fue un regalo que le hicieron a mi sobrina Belén que en aquel entonces recién había cumplido 5 años. Era una cachorrita tan pequeña que parecía una mota de algodón negro del cual sobresalían dos grandes ojos. Todos los días nos visitaba, pero debido a que en la casa de mi hermana la Kuki se escapaba a la calle por debajo del cerco y la podían atropellar,  decidieron dejarla permanentemente en nuestra casa, y aquí se transformó en la regalona de mi papá, que por aquel tiempo ya estaba jubilado. Lo acompañaba todo el día, embracilada veía íntegra la programación deportiva de todos los canales, y al observarla cómo no apartaba la vista del televisor y parecía seguía las jugadas,  no era aventurado suponer que era ella una perrita experta en fútbol y tenis. Durante casi cinco años fueron inseparables, hasta que mi padre falleció de cáncer en agosto de 2003. Días antes de morir, en una de nuestras últimas conversaciones, él me manifestó que su mayor preocupación era qué iba a pasar con la Kuki después de su partida.

Pero la Kuki resolvió el problema fácilmente, me adoptó a mí como su amo. A partir de entonces en todos mis recuerdos está presente ella. Estando en mi biblioteca leyendo, escribiendo o construyendo maquetas de aviones y barcos antiguos, o cuando me quedaba hasta tarde estudiando a las estrellas en mi Observatorio, al lado estaba la Kuki acompañándome siempre, recostada en su sillón favorito. Y así como con mi papá se transformó en una experta deportiva, conmigo aprendió a conocer la música, y estoy seguro que gozaba escuchando a Bach, Händel, Telemann, Vivaldi, Albinoni y otros tantos genios del barroco.

Una de las cosas que más disfrutaba la Kuki era salir a pasear, y al ponerle su arnés aullaba de felicidad, pero si yo no iba, ella prefería quedarse. La escalera de mi casa es alta y empinada y si yo la subía 100 veces para ir a mi biblioteca, ella me seguía otras tantas, no se quería separar de mí nunca. Al regresar de mis clases, en mi casa sabían  anticipadamente de la inminencia de mi llegada, ya que la Kuki se ponía inquieta y pedía salir al jardín a esperarme, aunque faltaban 10 o más minutos para mi arribo y no podía sentir mi olor. ¿Cómo lo sabía?, es un misterio al que nunca supimos responder.

A las personas a las que les son indiferentes los animales, les debe resultar difícil entender las profundas relaciones de amistad que podemos establecer con ellos. Nosotros los humanos, nos arrogamos una supremacía sobre el resto de los seres de la creación, y asumimos que ellos no poseen conciencia, sentimientos ni emociones. Quienes compartimos con los animales sabemos que eso no es así, ellos sí pueden sentir, y a los cuidados que les entregamos, ellos nos devuelven un cariño sin límites y una lealtad incondicional.

En el relato “El Principito” de Antoine de Saint-Exupery, una de las obras más conmovedoras de la literatura universal, vemos el diálogo que ocurre entre el Principito y el zorro. Ahí este último le explica al pequeño príncipe el significado de domesticar. Domesticar, le dice, significa “crear lazos” y la domesticación es mutua. Cuando nos encariñamos con una mascota somos protagonistas de ese proceso de creación de lazos, y cuando los creamos, cada día nuestros amigos animales nos entregan ese regalo que el zorro le hizo al Principito cuando se despidieron, y que fue la develación de su gran secreto: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

La Kuki alcanzó a vivir casi 15 años, mucho más que el promedio de su raza, pero en sus últimos días su cuerpo ya estaba cansado y era justo dejarla partir, y quiso el destino que lo hiciera 10 años después de la muerte de su primer amo. En estos momentos la pena que me embarga es profunda, y aunque no poseo el don de la fe, y no creo que después de esta vida exista otra, no puedo evitar imaginar que, como en una poética metáfora,  en algún lugar la Kuki se reencontró con mi papá.

                               Adios Kuki,  hasta siempre.

8 de agosto de 2013

Biblioteca Astro-PodCast

Por Hugo Jara Goldenberg

El pasado lunes 5 de agosto, en el marco de las actividades de la “Lluvia de estrellas en la UdeC”, organizada por el Departamento de Astronomía de la Universidad de Concepción, se efectuó el lanzamiento oficial de la “Biblioteca de Astro-Podcast”, Proyecto de divulgación astronómica Gemini 32100017, en el cual colaboré con algunos libretos. Los archivos de audio que conforman esta biblioteca pueden ser escuchados y descargados desde el sitio http://podcastingparaladivulgaciondelaastronomia.ivoox.com

A continuación se muestra el folleto informativo del proyecto:

 
 

20 de julio de 2013

El misterioso X37B



Por Hugo Jara Goldenberg

La comunidad internacional está atenta a las evoluciones de una nave espacial norteamericana misteriosa que en estos momentos orbita sobre nuestras cabezas. Se trata de del X37B, un avión no tripulado muy parecido al Transbordador Espacial, aunque de menor tamaño. El  proyecto, clasificado como secreto de estado, está en manos del Departamento de Defensa de EEUU, y es operado  por la USAF (Fuerza Aérea de EEUU).
Aunque el X37B está bajo el control de los militares, su origen es civil. Como proyecto surgió a principio de los años 90 en las oficinas de la NASA, la cual buscaba construir una nave no tripulada que fuera capaz de maniobrar en el Espacio y regresar a la Tierra en forma totalmente automática, y que además pudiera realizar misiones de larga duración (varios meses).  El objetivo era disponer de un vehículo barato de operar, con el cual poder realizar investigación sobre nuevas tecnologías para aplicar a las futuras generaciones de naves espaciales y a un costo reducido, comparado con los desarrollos tradicionales. Otro uso potencial era emplear a esta aeronave espacial como vehículo de salvamento de la Estación Espacial Internacional (ISS), pero esta opción se descartó ya que es más barato utilizar para tal fin, a las veteranas y probadas naves rusas Soyuz.
La nave  X37B es lanzada  a su órbita en los cohetes Delta IV y Atlas V, y originalmente también se contemplaba llevarlas al Espacio en los ya jubilados Transbordares Espaciales, pero esta última opción fue descartada cuando ocurrió el accidente del Transbordador Espacial Columbia en febrero de 2003. Ya en el Espacio, en su amplia bodega se pueden realizar experimentos de diversa naturaleza y probar in-situ nuevos  sistemas aeroespaciales (mecánicos, estructurales, de control, de propulsión, de protección, de guía automática, aviónica, de software, etc), cuyos resultados se pueden estudiar con toda comodidad desde la Tierra, en tiempo real. Después de cumplida su misión, con duraciones que se pueden prolongar por varios meses, el X37B regresa a Tierra por sus propios medios y aterriza como un avión, pero como ya se señaló, lo hace de manera totalmente automática, es decir sin ningún control desde tierra. 

En manos del Pentágono
En el año 2004, el proyecto fue traspasado a la DARPA (Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa) dependiente del Pentágono,  en donde se fusionó con la iniciativa X-40 de la Fuera Aérea de EEUU, que estaba desarrollando una aeronave similar de menor tamaño. Al proyecto resultante se le denominó X37B, las primeras pruebas de vuelo atmosférico  se realizaron en el año 2006 y el primer lanzamiento al espacio ocurrió en el año 2010.
La apariencia del X37B es muy similar al de los Transbordadores Espaciales, pero de menor tamaño, aproximadamente una cuarta parte de éstos. Sus dimensiones son longitud de 8.9 m, envergadura de 4.5 m, altura de 2.9 m y una masa de 4990 kg. Con respecto a las condiciones de vuelo, alcanza una velocidad de 28.200 km/h, orbita a una altitud promedio de 400 km,  y la duración típica de cada misión es de 9 meses.
           Pero esta nave que, una vez en el Espacio, pareciera ser similar a un satélite, en realidad es muy diferente. De partida debemos recordar que los satélites son naves pasivas, en el sentido que son puestas en cierta órbita y permanecen en ella siguiendo obedientemente las Leyes de la Gravedad, siendo sus mecanismos de control (pequeños motores cohete) muy limitados y utilizados exclusivamente para hacer ligeros ajustes a las órbitas. Por otro lado, los delicados componentes de abordo sufren un rápido e inevitable deterioro debido a las extremas condiciones del espacio exterior, lo cual determina que los satélites posean una vida útil de pocos años. El X37B, en tanto, posee amplias capacidades para maniobrar en el espacio, cambiar de órbita a voluntad y por supuesto de volver a la Tierra en cualquier momento, y  una vez en casa puede ser sometido a una completa mantención que lo deja  preparado, y como nuevo, para futuras misiones.
 
El X37B en vuelo
           El primer vuelo operativo oficial, denominado OTV-1 (Orbital Test Vehicule), se llevó a cabo en el año 2010, despegando desde Cabo Cañaveral (Florida, USA), sobre un cohete Atlas V, el 21 de abril, y aterrizando, después de siete meses y medio (220 días) en el Espacio, el 3 de diciembre.
 
Después de un análisis exhaustivo  de este primer vuelo, las autoridades dieron luz verde para una segunda misión bautizada OTV-2,  que se inició el 5 de marzo de 2011, y se prolongó por más de 15 meses (469 días). Aterrizando el 16 de junio de 2012, superando este vuelo por mucho a la autonomía estándar de 9 meses determinada para estas misiones.
En tercer vuelo designado como OTV-3, aún se encuentra en desarrollo. La misión se inició el 25 de octubre de 2012 y al igual que las anteriores, está catalogada como confidencial.
Con respecto a lo que hay detrás de estas misiones, la Fuerza Aérea de EEUU se ha limitado a señalar que se trata de vuelos cuyo objetivo principal es probar nuevas tecnologías, y por su naturaleza militar no se entrega información sobre la  órbita de la nave. Sin embargo, las redes internacionales de astrónomos amateurs rápidamente identifican a cualquier vehículo que orbite en torno a la Tierra, y ya en el primer vuelo del año 2010, se determinaron los parámetros orbitales, que en aquella oportunidad eran de Inclinación: 39°59’24”; Perigeo-Apogeo: 401-422 km; Tiempo de órbita: 90 minutos.  La actual misión (OTV -3), posee parámetros muy parecidos y existe software que permite determinar en qué momentos es posible observar su paso desde la superficie de la Tierra.
Personalmente lo he visto cruzar los cielos muchas veces y al momento de escribir este artículo reviso que el siguiente paso visible en condiciones favorables sobre Concepción–Chile (36°46'40"S, 73°05'06"W),  será el 23 de julio de 2013 a las 18:23:48 (GMT-3), con una magnitud de 2.3. Visualmente se observará como todo satélite, es decir como un pequeño punto brillante que se desplazará lentamente en el cielo, en este caso con un rumbo desde el Suroeste (WSW) hacia el Noreste (ENE). A continuación se muestra la trayectoria sobre el terreno del paso del 23 de julio de 2013, la cual fue obtenida del sitio http://www.heavens-above.com

 
Uso militar
Aunque las autoridades norteamericanas insisten en el carácter científico del proyecto, las especiales características y capacidades del X37B  despiertan la suspicacia de sus principales potencias rivales, quienes miran con recelo a esta iniciativa y le atribuyen un uso militar, aventurando que se trata de una nave espacial espía y de guerra.
Después de todo no es difícil imaginar la preocupación de países como China y Rusia ya que el versátil X37B,  además de sus inocentes tareas de investigación científica, puede hacer cosas tan mortíferas como embarcar armas y atacar en despliegues rápidos cualquier punto de la superficie de la Tierra, y también  posee la capacidad de destruir satélites enemigos junto con proteger los propios o los de sus aliados.
En definitiva el X37B es la primera nave espacial de guerra totalmente operativa, y entendiéndolo así China ha señalado que con esto se ha iniciado una carrera armamentista, dando a entender que ellos, y se presume que también los rusos, están ya trabajando en tecnologías similares, incorporando desde ahora al Espacio, como una nueva dimensión en la que se desarrollarán las inevitables guerras del futuro.

10 de julio de 2013

El fin de la misión Herschel

Imagen ESA


Por Hugo Jara Goldenberg

En una entrada anterior de este Blog de enero de 2010, titulada Herschel, Kepler y Planck por fin viajaron al Espacio, se informaba del lanzamiento durante el año 2009 de tres importantes telescopios espaciales, encargados de estudiar el Universo desde fuera de la atmósfera.


Ya transcurridos cuatro años desde ese acontecimiento, llega la noticia, inesperada para muchos, del término de la misión Herschel de la Agencia Espacial Europea (ESA). Aunque pueda parecer una vida útil muy corta, debemos recordar que a diferencia de los telescopios terrestres que tienen una larga existencia, los telescopios dispuestos en el Espacio poseen una duración limitada a pocos años de funcionamiento. 


Esto ocurre porque los telescopios espaciales, al estar fuera del alcance de eventuales misiones de mantención, ven reducida su vida útil a la de la nave que los transporta, la cual está determinada por el combustible disponible y por el inevitable deterioro que sufren sus componentes en las  rigurosas condiciones del espacio exterior. La única excepción a esta regla la constituye el Telescopio espacial Hubble, el que por orbitar a una altitud cercana a los 600 km,  estuvo al alcance de los Transbordadores Espaciales, los que le realizaron varias visitas de mantención, permitiendo extender su vida útil hasta mediados de esta década, con lo que completará más de 25 años de operación.


En el caso del Telescopio Espacial Herschel, estuvo en servicio entre  mayo de 2009 y abril de 2013, es decir un poco más de la expectativa inicial que era de 3 años. El objetivo de la misión Herschel fue estudiar el Universo en las longitudes de onda correspondientes al infrarrojo lejano y submilimétricas, una radiación muy tenue que procede de objetos fríos del Universo, tales como nubes moleculares, o el gas y polvo que envuelve  a galaxias y estrellas.


El estudio de estas longitudes de onda nunca se había hecho desde el Espacio, y si se considera que gran parte de la radiación electromagnética que se desplaza por el Espacio lo hace en infrarrojo, se entiende la importancia de este telescopio espacial. Por otra parte, la capacidad de captar las ondas submilimétricas (longitud de onda más larga que el infrarrojo lejano) le permitirá estudiar las zonas frías y polvorientas, que son regiones en donde yacen los escombros de estrellas ya muertas, y desde las cuales se forman nuevas generaciones de estrellas, y junto a ellas se crean también, con toda seguridad, planetas.



Frío extremo


Sin embargo, el captar estas tenues radiaciones no fue una tarea sencilla y para poder lograrlo de la mejor forma posible, se tuvieron que cumplir dos condiciones. 


La primera es que la nave se ubicara lo más alejada posible de cualquier fuente de calor, lo cual se logró posicionándola en una órbita alrededor del Sol, alejada 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, en un lugar conocido como Punto de Lagrange L2. Y para mejorar el aislamiento térmico, la nave estaba envuelta en un escudo protector que le hacía sombra de la radiación del astro Rey. 


La segunda condición es que los instrumentos que captaban las señales estuvieran a la menor temperatura posible, ya que  de esta manera se evitaba la interferencia que el calor de los propios instrumentos pudiera haber  provocado en las emisiones infrarrojas de los objetos observados, muchos de los cuales son tan fríos que poseen temperaturas cercanas al Cero Absoluto (-273,15°C). Esta interferencia se evitaba enfriando los instrumentos con helio líquido, el cual permanece en esa condición a una temperatura de -271,5°C, la que es suficiente para asegurar una óptima recepción de las señales. Sin embargo, debido a su lenta e inevitable evaporización, la disponibilidad de helio líquido, indispensable para el enfriamiento de los instrumentos,  quedó en cero, al agotarse los 2300 litros que cargaba la nave. 



Los logros de Herschel


El objetivo de la misión consideraba las siguientes áreas prioritarias de estudio:

  •         La formación de estrellas y galaxias antiguas.
  •         Descubrimiento de nuevos sistemas planetarios.
  •         Las propiedades químicas del medio interestelar.
  •         La composición de la nebulosa original de la cual se formó el Sistema solar.
  •         Las condiciones que dan en los alrededores de las estrellas moribundas.
Al término de la misión los objetivos se cumplieron plenamente, y en cada una de las áreas se hicieron descubrimientos relevantes, pero lo más importante son los voluminosos archivos con miles de horas de observaciones, que ahora deberán ser analizados y que significaran años de trabajo para los especialistas. 


Con estos estudios se intentará responder a muchos enigmas asociados a la infancia de nuestro Universo, tales como si las primeras estrellas se formaron primero y después se organizaron en galaxias. O si ambas, estrellas y galaxias, se formaron simultáneamente. También se podrá comprender el proceso mediante el cual se forman las estrellas en el interior de las gigantescas nubes de gas y polvo que flotan en el Espacio. 


El Telescopio Espacial Herschel observó filamentos dentro de algunas frías nubes interestelares que corresponden a la formación de protoestrellas, las que posteriormente se transformaran en estrellas y con toda seguridad se crearan también planetas que orbitaran en torno a ellas, tal como lo hace la Tierra alrededor del Sol. 


Estos estudios son importantes, ya que el Sistema Solar, es decir nuestro Sol, nuestro planeta y nosotros mismos nos formamos de una manera similar, por lo que el poder observar en detalle este proceso de nacimiento estelar, nos permitirá comprender mejor nuestro origen cósmico, y por ende el poder dar respuesta a la inquietante pregunta que nos acompañado desde la noche de los tiempos ¿Cuál es nuestro origen?


 Imágenes

A continuación se  muestran tres imágenes de la Nebulosa Cabeza de Caballo, ubicada en la Constelación de Orión, muy cerca de las conocidas "Tres Marías". Se trata de una nube gigantesca de gas y polvo, dentro de la cual se forman nuevas estrellas.



 Esta fotografía fue tomada en el rango visible, es decir tal como lo vemos los seres humanos.






Esta segunda fotografía fue tomada en el rango infrarrojo cercano por el Telescopio Espacial Hubble. En este rango, invisible al ojo humano, se observan mayores detalles de la composición de la nube. (*)






Esta última fotografía fue captada por el Telescopio Espacial Herschel, en el rango infrarrojo lejano. Aquí se observan detalles nunca vistos del interior de la nube. En ella se visualizan complejas redes de filamentos de gas y polvo las que, por efecto de la gravedad, se fragmentarán en núcleos compactos desde los cuales se formarán nuevas estrellas. (*)


(*): Dado que las longitudes de onda correspondientes al infrarrojo cercano y lejano no son visibles al ojo humano, las imagenes son generadas con falso color.